Leyendo la historia de Navidad reflexioné sobre tres reacciones que provocaron los viajeros inesperados que buscaban a un Rey recién nacido.

Después de que Jesús naciera en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, llegaron a Jerusalén unos Magos de Oriente y preguntaron: «¿Dónde está el que ha nacido rey de los judíos? Vimos su estrella cuando salió y hemos venido a adorarle».

Al oír esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Después de convocar a todos los jefes de los sacerdotes del pueblo y a los maestros de la ley, les preguntó dónde había de nacer el Mesías. Le respondieron: «En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta»:

«Pero tú, Belén, en la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los gobernantes de Judá, porque de ti saldrá un gobernante que pastoreará a mi pueblo Israel».

Mateo 2:1-8.

Me llamó la atención las siguientes reacciones.

  • La perturbación del rey Herodes y de toda Jerusalén. ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido”? La simple pregunta provoco inquietudes en un tiempo volátil para muchos. Para Herodes posible que temor, pues pudiera haber una rebelión y perdería su poder.
  • La complacencia de los sacerdotes y de los expertos que tenían todos los conocimientos necesarios para dar respuesta del lugar de nacimiento. Es cierto que dieron una respuesta correcta del lugar, pero ¿estaban conscientes, vigilantes del tiempo? Para mí no. Perdieron el momento de la llegada.
  • La certeza y enfoque de los magos, forasteros. Hay muchas riquezas aquí de conocimiento, pero me sorprende que ellos estaban más cercanos, al lugar y tiempo, de este gran evento.

 Y me pregunté a mi mismo: “Gilberto, en este día ¿dónde me encuentro yo?”

¿Será mi reacción ante la situación precaria de la economía del país, los conflictos mundiales de varios países y sus consecuencias?

¿Será en mi conocimiento de la palabra de Dios, mi trabajo con la iglesia, pero poco en contacto personal con Dios?

¿Será ese enfoque de forastero que los mantuvo para llevar sus regalos al niño Jesús?

Yo también me perturbé. Mi mente y mi corazón se acercabas más a las dos primeras reacciones que a la última. Entendí que la última estaba en un lugar lejano y me ahogaba de las anteriores. Esto me ayudó e reenfocarme diciéndome: A pesar de las realidades, de toda influencia en un contexto volátil, incierto hay algo fijo y cierto: 

Jesús vino y vendrá nuevamente

No ignoro la triste realidad en que vivo y percibo, pero ahora la paso con más seguridad dentro de mí. Trabajo en mantener estable lo que creo de primero. Él está conmigo. Y al ver las estrellas, estas me dicen: Él es fiel. El vino, Él está y Vendrá.

Y para ti:

  • ¿Dónde estarías? Al descubrirla, ¿Qué harás?
  • ¿Qué pasos de acción darás para enfocarte mejor?

👉Mira las estrellas, por ellas los magos estaban enfocados, no por el largo camino que tenían que pasar.

Gilberto Domínguez
Escrito por Gilberto Domínguez

Director de Dinamo en Cuba. Casado con una hermosa mujer y tengo dos bellos hijos. Estoy viviendo el propósito de Dios en mi vida. En verdad es bello, sí que vale la pena vivirlo.

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