Un principio que enseñamos en Dinamo es “el liderazgo lo cambia todo”. Pues uno de los aspectos más difíciles es asimilar esta realidad. Somos por lo general muy dados a amar lo ya establecido o conocido, a no arriesgar. La razón es sencilla y no tiene nada que ver con no tener sueños, sino con miedo a malos resultados, o a fracasos en el emprendimiento de estos, a la crítica de nuestros colegas, por “atacar la bella historia”. Sin embargo, nadie más reformador en su historia, que la propia iglesia y sus equipos de liderazgo.

Por experiencia propia (soy alguien muy dado a no estar cómodo), hemos vivido estos temores acechantes. Hace 27 años éramos un movimiento universitario, enfocados en “guardar en la fe”, en 2005, cambiamos la mentalidad a la de “ganar almas en las universidades”, el paso más difícil lo dimos en 2007 cuando nos enfocamos en formar líderes con valores firmes, que sirvieran para transformar en favor del Reino de Dios. Esto significaba más trabajo y recursos, varios líderes se opusieron, y mi corazón se frustró mucho, una noche en oración, mi corazón entendió: “no estás comunicando lo que ves”. Luego de eso, nos sentamos como equipo y les hablé del hermoso futuro que la iglesia podría disfrutar si además de profesionales, también formábamos gente con el corazón lleno del poder de la transformación de Dios. Milagro de Dios, las cosas comenzaron a ser diferentes, a los pocos meses de estar todos enfocados, en “cuidar a los creyentes, ganar al no creyente, y formar lideres”, llegó Dinamo a nuestras vidas, dando un toque de gracia y mejorando el proceso. Hoy somos un movimiento que agradece a Dios por lo aprendido y se esfuerza por liderar a través de una transformación integral profunda, sin olvidar que la comunicación es un punto esencial en la formación de una capacidad constructora de una reforma constante.

Es imposible liderar una transformación integral, si todo un equipo no está convencido de lo que vamos a emprender. Esfuérzate y habla.

Te invito a que reflexiones

  • ¿Qué sueños de Dios no has emprendido?
  • ¿Quién o quienes pueden caminar contigo para llegar juntos a la meta?
  • Si sientes que te cuesta trabajo hablar de ese sueño, ¿de qué otras maneras puedes comunicarlo?

Continuará…

Alexeis Rodríguez
Escrito por Alexeis Rodríguez

Esposo de Rebeca. Padre de Lidia, Brian y Benjamin. Director de Cru Cuba (Campus Crusade for Christ), facilitador de Dinamo. Ganar almas, discipular y formar líderes es mi pasión. ❤️➗✝️❓

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